Todos nosotros hemos alcanzado nuestra formación educativa alrededor de dos instrumentos pedagógicos especiales: el tablero y la tiza.La influencia de estas herramientas es tal, que sin ellas ninguno hubiera obtenido logros tan esenciales en la vida como aprender a escribir, sumar, restar, multiplicar, dividir, explorar las primeras palabras de inglés y francés, resolver las complejas fórmulas de cálculo, trigonometría, geometría y álgebra, conocer de biología, historia y geografía, entre tantos aprendizajes de la vida de estudiantes, sin la ayuda didáctica del tablero y la tiza. Sin importar su status económico o su naturaleza pública o privada, todos los colegios utilizan estas mismas herramientas, que poco a poco han ido reemplazándose por tableros acrílicos con marcadores.